El Congo: una práctica generalizada de la tortura y de las detenciones arbitrarias

PhotoTresor

Desde enero 2016, AEDH ha estado organizando el desarrollo del proyecto MANDAT (Movilizar y Animar los esfuerzos de la sociedad civil en la lucha contra la Detención Arbitraria y la Tortura en la República del Congo) en colaboración con el Observatorio Congolés de los Derechos Humanos (OCDH) y con el apoyo de la Unión Europea. Nuestro socio ha sido recientemente honorado con el premio de los derechos humanos de la República Francesa.

Nos hemos encontrado con su coordinador, Trésor Chardon Nzila.

AEDH: ¿Cual es la situación política del Congo en la víspera de las elecciones presidenciales?

Trésor Chardon Nzila: Se ha estado degradando desde abril 2014, cuando aquellos en poder manifestaron su intención de proceder a un cambio de la Constitución. En esa iniciativa, apercibimos una real voluntad del presidente de mantenerse en el poder. Todo ocurrió muy rápidamente, el golpe de estado constitucional fue orquestado al precio de una represión sangrienta y de violaciones a las libertades fundamentales. La limitación de la cantidad de mandatos presidenciales fue suprimida. El presidente que ganó fue plebiscitado como candidato a su propia sucesión por el partido en el poder.

El Presidente de la Republica decidió de acortar su mandato y de adelantar las elecciones. El primer turno se convocó para el 20 de marzo 2016. Me parece que el calendario propuesto no es realista, ya que las condiciones para una elección cedible y libre no están reunidas. En un Estado serio, seria a la Comisión Nacional de organizar las elecciones y de establecer de manera consciente el calendario electoral. Sin embargo, fue impuesto por el Presidente.

Los congoleses tenían la impresión que luego del referéndum, la situación política se calmaría. Al contrario, se degradó y se vuelve cada día más preocupante.

AEDH: ¿En ese contexto, cuales son las incidencias en cuanto al respeto de los derechos humanos?

TCN: Esta degradación de la situación política no es sin consecuencias sobre los derechos y las libertades individuales y colectivas. Actualmente, se estrecha el cerco contra los oponentes políticos. La situación se caracteriza por intimidaciones de periodistas, secuestros, arrestos y detenciones arbitrarias de oponentes, confiscación de los medios públicos por aquellos en el poder. Las elecciones siempre han sido un periodo turbio en el Congo. El riesgo de una deriva totalitaria es real, los derechos humanos están en peligro.

AEDH: ¿En que consiste la acción del OCDH?

TCN: El déficit democrático es escandaloso en el país. El OCDH, en ese contexto, asegura una vigilia y alerta de manera independiente y objetiva la opinión nacional e internacional sobre la situación de los derechos humanos y de las libertades fundamentales. El OCDH trabaja para que la comunidad internacional (Unión Europea, Unión Africana, Organización Internacional de la Francófona, Naciones Unidas…) tenga una mirada particular sobre el Congo. Como de costumbre, el OCDH aporta un apoyo multiforme a las víctimas de violaciones de derechos humanos.

AEDH: ¿El OCDH y AEDH colaboran en el Proyecto MANDAT. Que está en juego en cuanto a la tortura y a las detenciones ilegales?

TCN: La República del Congo es signataria de la Convención de las Naciones Unidas contra la tortura. Esta Convención entro en vigor el 29 de agosto de 2003. Desde entonces, la transposición en derecho interno no se ha realizado, lo cual imposibilita su aplicación. Nadie puede ser sancionado por una infracción que no ha sido definida y cuyas penas no han sido previstas. Además, la República del Congo es también signataria de otros instrumentos internacionales que protegen los derechos humanos. Dispone de una legislación que prohíbe los arrestos y las detenciones arbitrarias.

En la práctica, los arrestos y las detenciones arbitrarias son numerosos en el Congo, y la tortura es sistemáticamente practicada por la policía durante las interpelaciones, los arrestos provisionales y las detenciones. Varias veces, estos actos de tortura han provocado la muerte de las personas detenidas. Los autores presumidos disfrutan de una impunidad total. La justicia, guardiana de los derechos y libertades de los ciudadanos, se encuentra bajo la influencia de los “poderosos”. Los magistrados son incapaces de aplicar el derecho e incapaces de interpelar o de incoar diligencias.

AEDH: ¿Como está el OCDH implicado en el Proyecto?

TCN: El OCDH busca influenciar la revisión del Código penal y del Código de proceso penal para integrar el tema de la tortura. Un documento de contribución ha sido redactado con la definición, la represión y la prevención del crimen de tortura.

El OCDH busca también reducir los arrestos y las detenciones arbitrarias a través de formaciones de los agentes de la policía, de los magistrados y de los periodistas. Cada uno de esos actores tiene un rol que jugar.

En resumen, el OCDH busca contribuir al progreso de las prácticas de manera a que las fuerzas públicas se vuelvan más respetuosas de los derechos humanos. Finalmente, las victimas beneficiaran de la asistencia del OCDH.

Submit to FacebookSubmit to Google PlusSubmit to TwitterSubmit to LinkedIn