Aïcha Fall : Ser mujer y esclava en Mauritania

 

Aicha Fall

Tuvimos el placer de recibir en julio pasado a Aïcha Fall, la representante de la asociación mauritana SOS-Esclavos, colaboradora de nuestra organización desde hace muchos años. Fue la coordinadora de las actividades llevadas a cabo por su asociación en el marco del programa FAM (Formar y Actuar en Mauritania para los derechos de la mujer)* implementado por AEDH entre 2010 y 2012, con el apoyo de la Unión Europea y de CCFD-Terre Solidaire. En Mauritania, formas ancestrales de esclavitud persisten aun ampliamente y en particular para las mujeres. Aïcha Fall nos describe las prácticas esclavistas actuales, en el contexto a menudo tenso de este país donde cohabitan las comunidades moras (árabo-bereber), negro-mauritanas y haratinas (descendientes de esclavos).

¿En qué etapa está actualmente la práctica de la esclavitud en Mauritania?

Aïcha Fall: Mauritania agrupa a varias comunidades donde la esclavitud se vive en forma distinta. La esclavitud practicada por la comunidad mora, la más común, tomaba en otras épocas formas horrendas. Tiende a desaparecer hoy gracias a la lucha de las organizaciones que la denuncian, apoyan e intentan sensibilizar a los esclavos acerca de su situación. Estos tienden a considerar su situación como normal. En Mauritania, se constata una « sumisión integrada » por culpa de una fuerte instrumentalización religiosa del fenómeno de la esclavitud. De acuerdo con el adagio: « El paraíso del esclavo está bajo los pies de su dueño », el buen esclavo musulmán debe obedecer ciegamente a su dueño y no rebelarse, con la esperanza de encontrarse algún día en el paraíso: existen cementerios distintos para los dueños y para los esclavos. Cualquiera sea su comunidad, el esclavo está marginalizado y tratado como una mercancía cuyo valor es inferior al de una vaca.

Acciones a favor de la erradicación definitiva de la esclavitud en Mauritania han sido implementadas bajo la influencia de las asociaciones de defensa de los derechos humanos, de las que hace parte SOS-Esclavos. Sin embargo, la legislación actual presenta todavía numerosas fallas. La adopción en 2007 por el Parlamento de Mauritania de una ley que incrimina las prácticas esclavistas es por supuesto un avance pero no prevé ninguna compensación para el esclavo, quien se encuentra desprovisto de medios de sobrevivencia. Es por ello que nos movilizamos para la reinserción de los esclavos en el seno de la sociedad mauritana.

¿Cuál es el destino de las mujeres y los niños considerados como esclavos?

AF: En la comunidad mora, el esclavo es de ascendencia materna: Es por ello que la mujer a la que más sufre. Uno puede usar a la mujer esclava de múltiples maneras: una de ellas es utilizarla como moneda de intercambio para el trabajo de un hombre esclavo de otra región o de otra familia. La mujer esclava está también considerada como un objeto de placer a disposición de todos los miembros de la familia de su dueño.

Las condiciones socioeconómicas de las familias esclavas obligan a los niños a contribuir a las actividades que generan ingresos para satisfacer las necesidades de la familia. De acuerdo con la ley mauritana, todos los niños tienen el derecho de ir a la escuela. Pero, al opuesto del hijo del dueño, el niño esclavo tiene la obligación de realizar los trabajos pesados. A la hora de estos trabajos, debe dejar la escuela para servir a su dueño, lo que explica entre otros la baja tasa de éxito de los niños esclavos en el cursus escolar.

¿Cuáles son las acciones que SOS-Esclavos intenta implementar en la actualidad?

AF: De una manera general, SOS-esclavos intenta sensibilizar la población de Mauritania sobre las raíces de la esclavitud y explicar por qué se trata de un crimen contra la humanidad. Acompañamos a las personas víctimas de la esclavitud en sus trámites de defensa de sus derechos y libertades en el marco de la ley mauritana. Proporcionamos una asistencia jurídica y colocamos a estas personas en contacto con algunas instituciones nacionales que pueden procurarles un apoyo.

En relación con la mujer esclava, esta, una vez liberada, debe volver a integrarse a la vida activa. Es por ello que SOS-Esclavos ha abierto un centro de formación profesional donde estas mujeres están formadas en ámbitos tales como la tintura, la costura o la peluquería. Sin embargo, una vez capacitadas, estas mujeres tienen dificultades para encontrar los medios financieros para lanzar su actividad. Por ende hemos desarrollado un programa de apoyo por medio del microcrédito de manera de permitir a estas mujeres de volver autónomas. Este programa ha apoyado a unas treinta mujeres hasta la fecha.

¿Están percibiendo una evolución de las mentalidades dentro de la población de Mauritania frente a la esclavitud?

AF: Gracias a la ley que condena la esclavitud y prevé multas y penas de cárcel, la gente cambia de lenguaje por miedo a éstas. Hoy, se escucha decir que la esclavitud en Mauritania es una ofensa a los derechos humanos, que no está fundada y no está obligada por la religión. Que esta gente sea sincera o no, el simple hecho que afirman que no hay ninguna justificación a este tipo de dominación y que las víctimas lo escuchan, ya para mí es un gran logro.

*Para más información, consultar www.programmefam.fr

 

 

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