Burundi - La política del miedo

carte burundi

En el poder desde 2005, y a pesar de una reelección a un 3er mandato fuertemente contestada, el presidente de Burundi, Pierre Nkurunziza lleva una política cada vez más represiva, limitando fuertemente la libertad de expresión y de oposición en el país.

La ONU ha registrado alrededor de 200 desapariciones desde octubre 2016. Las violencias permanecen “invisibles” desde que las ONGs locales independientes no pueden más trabajar en el país. En septiembre del año pasado, el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, creó una comisión independiente para investigar sobre la naturaleza de estas violencias. Impedidos de llevar a cabo su investigación en el territorio, los miembros de la Comisión interrogaron burundeses refugiados en países vecinos como Tanzania, Uganda o incluso la República Democrática del Congo. Así, pudieron recolectar más de cien testimonios. El objetivo de este trabajo tedioso es elaborar un informe sobre la situación dramática en Burundi, para que estos crímenes sean expuestos a una sanción internacional. El gobierno ha calificado esta iniciativa de engañosa y conspiradora.

La juventud burundesa no está a salvo de esta política del miedo llevada a cabo por el gobierno. Un decreto presidencial que busca reorganizar el sistema de becas universitarias ha generado una importante protesta estudiantil. La voluntad de diálogo expresada por los estudiantes no fue escuchada por las autoridades y fueron sujetos a fuertes represiones. Algunos de ellos fueron arrestados por atentar contra la seguridad del Estado con el pretexto de desestabilizar las instituciones.

Léa Guirand

 

 

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